Puesto que siempre ponen el mismo ejemplo las personas reacias a la aprobación de la Renta Básica Universal, que desconocen de qué se trata realmente, hay que dejar bien claro que mejoraría la vida de todo el mundo, excepto de Ana Botín y las grandes fortunas de este país, que pese a recibir esos 1000 euros mensuales se verían obligadas a pagar más impuestos.
Y es que la Renta Básica Universal es un derecho, no una ayuda social para los más pobres, como se piensa mucha gente desde la ignorancia, que corresponde a todas las personas por igual, ya sean ricas, pobres, sanas, enfermas, guapas, feas, altas, bajas, etc. Un derecho que garantizaría tener unos ingresos y una vida digna a cualquier persona sin excepción desde que naciera hasta que muriera, sin tener que estar pidiendo nada a servicios sociales cuando vienen malas rachas ni dependiendo de quienes gobernasen para optar a ayudas sociales o quedarte sin ellas.
¿Qué tiene de malo que tuviera el mismo derecho a percibir 1.000 euros mensuales de RBU una persona de un barrio humilde de Sevilla que Ana Patricia Botín, Amancio Ortega o Florentino Pérez? Mientras que a la primera persona le serviría de gran ayuda para poder independizarse, formarse para trabajar en su vocación y sentirse libre, a esos multimillonarios avariciosos que lo quieren todo para ellos, les llegarían igualmente esos mil eurillos a su cuenta, pero a cambio se les subiría los impuestos por el bien común de la mayoría y para que nadie quedase sin ingresos y sin las necesidades básicas cubiertas.
Lo que es lamentable es la falta de generosidad y empatía de las grandes fortunas de España que prefieren irse al extranjero, concretamente a paraísos fiscales, para pagar menos impuestos antes que contribuir en el progreso y bienestar de su propio país, aportando para mejorar la vida de la gente humilde. Sin embargo, en otros países del mundo sí existen multimillonarios que están a favor de que tengan que pagar más impuestos, si esto repercute favorablemente en los más necesitados. Deberían aprender de ellos, pero son más de montar fundaciones "solidarias" fantasma para desgravar impuestos, si se quedan en España, o bien llevarse su dinero directamente a paraísos fiscales. Aunque luego aseguran ser muy patriotas y españoles ejemplares, eso sí. Hay gente para todo, que se suele decir.
Queda claro, pues, que la Renta Básica no es una limosna para los pobres, sino que se trata de un derecho humano emergente, como lo califica el doctor en Derecho y Adjunto General al Síndic de Greuges de Catalunya, Jaume Saura, en una interesante entrevista para El Salto Diario cuya lectura es muy recomendable para entender mejor cómo mejoraría la vida a muchas personas la RBU desde el punto de vista de un experto.
También están los que critican la Renta Básica Universal porque imaginan falsamente que la gente dejaría de trabajar y llevaría una vida ociosa en caso de cobrar 800 o 1.000 euros al mes sin hacer nada. Otra barbaridad que dista mucho de la realidad, ya que lo que demuestran los resultados de las pruebas piloto que se han hecho en otros países del mundo, es que al final todas las personas que recibían cada mes su pago de la RBU mejoraban muchísimo su calidad de vida y conseguían trabajos mejores que los que tenían antes cuando no podían prepararse para aspirar a encontrar un buen trabajo. Y es que sin ingresos garantizados no se puede aspirar a la libertad ni a vivir dignamente.
Una vez descartada la maliciosa teoría de los liberales y ultraderechistas de que una renta universal desincentivaría la búsqueda de empleo, puesto que hay datos que demuestran lo contrario, solo cabe pensar que quienes se oponen a que cualquiera pueda tener unos ingresos asegurados para toda la vida es por pura crueldad, gozan viendo a personas en peor situación que la suya para sentirse así menos desgraciados, esa es su triste aspiración en la vida. Algo típico del fachapobre español, que ni come ni quiere que los demás pobres que sí quieren mejorar su calidad de vida puedan comer y vivir mejor.
Por otro lado, hay multimillonarios nada sospechosos de ser progresistas y menos aún de izquierdas o comunistas, como Elon Musk, que han llegado a reconocer que con el uso de la Inteligencia Artificial y la creciente automatización de gran parte de las tareas de las empresas, les parecería buena idea e incluso sería necesario que se acordara una Renta Básica Universal en el futuro próximo para que la gente pudiera salir adelante y no pierda capacidad económica.
Cuesta entender que gente que no llega ni a final de mes o que tiene un modesto sueldo mileurista no defienda la aprobación de la RBU con la que está cayendo en Europa y en todo el mundo tras la pandemia de Covid, las concuencias económicas de la guerra de Ucrania, la subida indiscriminada de los precios de los alimentos, la gasolina, la luz, etc. ¿En serio piensan que con sus modestos sueldos y sin tener garantizado un empleo en el futuro, por lo explicado anteriormente, no van a pasar apuros económicos nunca y tienen ya la vida resuelta por mucho que trabajen?
Esa es una de las preguntas que deberían hacerse los detractores de la RBU, en vez de que si se da esta paga universal a todas las personas cómo iban a querer trabajar. Igual es que quienes afirman eso son los verdaderos vagos que no tienen ganas de trabajar o van al trabajo de mala gana para restregárselo a quienes están parados eventualmente y creerse superiores a ellos, lo cual indica solamente su bajeza humana y moral.
En cuanto a los pequeños comercios y tiendas de barrio, ¿acaso no les vendría bien que todos los vecinos de su calle y barrio tuvieran un nivel adquisitivo aceptable para poder entrar a comprar en sus tiendas y hacer más ingresos a diario?
Garantizar unos ingresos mensuales fijos para toda la vida gracias a la Renta Básica Universal, sería positivo para todos, excepto para Ana Botín, Florentino Pérez, Amancio Ortega y demás multimillonarios, cuyo objetivo insano e insolidario es pagar menos impuestos para acumular cada día más riqueza a costa de los pobres, pues ellos no serían tan ricos sin la colaboración inestimable de los más pobres y obedientes que trabajan para cumplir sus deseos. Es hora de que esto vaya cambiando ya en favor de una mayor igualdad social y económica a nivel global.

