La Justicia a veces funciona bien, como en este caso en el que se ha llevado un nuevo varapalo judicial Abogados Cristianos tras su denuncia surrealista por la parodia de la Virgen del Rocío que hicieron en abril de 2023 unos humoristas en TV3 sin intención de ofender a nadie.
El Juzgado de Primera Instancia de Instrucción número 5 de Sant Feliu de Llobregat ha archivado la denuncia contra la cómica, el director y el codirector del programa de TV3 "Està passant" por la sátira de la Virgen del Rocío que emitieron la pasada Semana Santa ante la indignación de la asociación ultracatólica Abogados Cristianos.
Una derrota más para Abogados Cristianos, cuyos miembros parece que siguen aún anclados en la Edad Media o en los tiempos de Franco, y consideran que en estos tiempos no hay libertad de expresión para nadie, ni siquiera para los humoristas. No consta que hayan interpuesto denuncia aún al cura de Málaga, hijo de una monja clarisa, que violó presuntamente a 5 mujeres tras haberlas drogado, aunque podría haber más víctimas. "Seguro que Abogados Cristianos no denuncia a este", apuntó irónicamente Juan Miguel Garrido en la red social Twitter X.
Para el juez, los hechos denunciados no son constitutivos de delito, pues "la conducta de los denunciados está amparada en la libertad de expresión, ya que el gag era eminentemente satírico y tenía una intención claramente humorística". Por su parte, la asociación ultra Abogados Cristianos sostenía en su denuncia que el gag suponía un ataque contra los sentimientos religiosos en una época especialmente señalada para los católicos como la Semana Santa.
Es increíble que una denuncia por semejantes motivos tan arcaicos y anacrónicos como la "ofensa a los sentimientos religiosos" fuera ni tan siquiera admitida a trámite, pero al menos el juez encargado del caso ha dictado sentencia de una manera correcta y sensata, reconociendo que lo que hacían era simplemente humor en un programa de televisión, que podría gustar más o menos a la gente, pero en ningún caso se trataba de ningún delito.
La actriz Judit Martín, que iba disfrazada de Virgen del Rocío con un muñeco de un bebé que simulaba ser el Niño Jesús en sus manos, así como los presentadores de Està passant, Toni Soler y Jair Domínguez, tan solo pretendían hacer una parodia sobre algo que en realidad se trata de un ser imaginario por mucha devoción que le puedan tener los creyentes.
¿Los ateos no tienen derecho de hacer humor sobre temas religiosos sin ser perseguidos por los fanáticos religiosos? Denunciar por semejante tontería debería ser considerado como odio hacia personas que no tienen creencias religiosas, ¿o es que los ateos no merecen ser respetados igualmente por sus "no creencias"? En cualquier caso, no deja de ser una denuncia que se sabía desde el principio, que no iría a ningún sitio, pero que les habrá hecho pasar un mal rato a los denunciados innecesariamente cuando lo único que hacían era humor para un programa de televisión. Esto recuerda demasiado a las denuncias falsas contra políticos de izquierdas cuyo único pecado es ser honestos y antifascistas.
Sería conveniente que hubiera una mayor sanción económica cada vez que llegaran denuncias de este tipo basadas en fanatismos ideológicos o religiosos sin que se haya cometido delito alguno, puesto que demandar a alguien sin razón es acusar falsamente de algo a alguien inocente, y eso debería tener un mayor castigo para que la próxima vez se lo pensaran mucho mejor antes de señalar a nadie en el Juzgado.
En cuanto a la imitación del acento andaluz que hizo la actriz en el sketch sobre la Virgen del Rocío, por lo que algunos también acusaban al programa de fomentar la "andaluzofobia", el juez admite que se empleó "un acento andaluz totalmente exagerado y que razonablemente puede ofender o sentar mal, pero ello no implica necesariamente un ejercicio excesivo de la libertad de expresión, por lo que no se ha producido extralimitación alguna". Lo ve dentro de la libertad de expresión igualmente y no aprecia delito alguno.
Queda archivada, pues, esta infame denuncia de Abogados Cristianos, asociación que se dedica a denunciar a toda aquella persona que no piensa como ellos y que trata de censurar incluso a cómicos y presentadores de televisión por hacer una parodia de la Virgen del Rocío. Algo más propio de los tiempos de Franco que del siglo XXI. Que vuelvan a la cueva.


