Tras 8 años de políticas sociales al servicio de la gente en los que la Comunidad Valencia se ha convertido en la referencia para toda España de cómo se debe gobernar desde la transparencia y el servicio público, el 28M la izquierda perdió la mayoría absoluta y volverán las políticas especulativas y enemigas de lo público de la mano del PP y la ultraderecha.
Han sido dos legislaturas, desde 2015 hasta 2023, repletas de leyes sociales y políticas inclusivas a favor de colectivos en riesgo de exclusión social, mujeres víctimas de violencia de género, colectivo LGTBIQ+, personas dependientes, que han hecho del País Valencià una tierra con políticos que han mirado por el bien de la gente, no por llenarse los bolsillos y enriquecer a sus amiguetes y familiares, como sucedía en tiempos de Rita Barberá, Eduardo Zaplana, Camps y demás políticos corruptos del Partido Popular de aquella época.
PSOE, Compromís y Unides Podem demostraron que es posible entenderse y gobernar para la mayoría de la gente, no solo para los poderosos, saneando cuentas que dejaron los populares en números rojos tanto en el Ajuntament de València como en la Generalitat Valenciana. Este modelo de gobierno de coalición parecía haberse consolidado, pues sus políticas han mejorado la vida de muchos valencianos y valencianas, pero entonces llegaron los medios de comunicación al servicio de empresarios poderosos con la inestimable colaboración de los jueces ultraderechistas afines al PP y a Vox para cargarse el Botànic mediante bulos, lawfare y juego sucio.
Mónica Oltra fue víctima de una cacería política y judicial por parte de la ultraderecha, con denuncias falsas de ultras como Cristina Seguí, que los medios se encargaron de difundir a bombo y platillo, sin que se pudiera demostrar nada de lo que habían acusado a la exvicepresidenta del Consell. El acoso fue tan brutal que le obligó a presentar su dimisión como vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y abandonar Conselleria de Igualdad. Ahí estuvo la clave de lo que vendría después, el 28M, con la derrota por la mínima de la izquierda en las autonómicas y municipales en València.
El legado de la exlíder de Compromís nadie lo podrá borrar por muchas campañas de "fake news" y difamación contra políticas izquierdistas hagan desde los grandes medios de comunicación vendidos a los poderosos. Ahí está la Renta Valenciana de Inclusión, que ha mejorado la calidad de vida de miles de valencianos en situación precaria y les ha permitido rehacer su vida, su apoyo a la dependencia, al colectivo LGTBI y sus políticas feministas, inclusivas y antifascistas. Su grandeza y su papel clave en 2015 para echar a los corruptos del PP en la Comunidad Valenciana siempre estará ahí. Debe volver al primer plano de la política en cuanto se confirme que es inocente y que todo ha sido un montaje judicial para apatarla de la política y abrir paso de nuevo al PP, que sin hacer trampas no tenía ninguna opción de ganar en esta tierra.
En cuanto al papel de Unides Podem, hay que mencionar a Rubén Martínez Dalmau, que impulsó el decreto para la ampliación de vivienda pública mediante el derecho de tanteo y retracto, el cual recurrió sin éxito el PP en 2020, y a Héctor Illueca, que con su excelente trabajo en Conselleria d´Habitatge ha conseguido adquirir viviendas que estaban en manos de fondos buitre para aumentar el parque público de vivienda, algo que permitirá el acceso a muchas valencianas y valencianos a pisos de alquiler asequible próximamente. Además, el vicepresident de la Generalitat ha aumentado el presupuesto para ayudas de alquiler a los jóvenes (Bono joven de alquiler), lo que les permite mayor desahogo económico y más posibilidades de emanciparse. La política de vivienda de Unides Podem ha sido ejemplar y es el camino que se debería seguir en toda Europa en tiempos de crisis.
Es incomprensible que Unides Podem no haya tenido un mayor apoyo en las urnas el pasado 28M con todo el bien que hizo su líder, Héctor Illueca, para garantizar el derecho a la vivienda a la gente humilde, además de su gran defensa de la sanidad pública y sus valores republicanos. Se trata de un político con una excelente capacidad intelectual que mereció mejor suerte en las pasadas elecciones autonómicas. Pero los medios le invisibilizaron tanto a él como a la candidata de Podem a alcaldesa de València, Pilar Lima, especialmente la TV pública (RTVE) tuvo varios detalles feos con ellos, hasta el punto que dejaron fuera a Podemos de los spots electorales gratuitos, tratándose de un partido con implantación territorial en la Comunitat Valenciana desde 2015. Algo que parece ilegal y que perjudicó electoralmente de manera más que evidente a la formación morada.
Pese a la campaña mediática de la derecha y la extrema derecha llena de bulos y ninguneo contra el bloque progresista tanto en TV, radio y panfletos afines a PP y Vox, la izquierda resiste en València, ya que en la provincia ha ganado en muchas más ciudades que la derecha y sigue siendo mayoría en la Diputación de València. Esto demuestra que el País Valencià es muy distinto a la Comunidad de Madrid y Andalucía, y que en cualquier momento puede volver a gobernar la izquierda si se une, no solo ideológica sino mediáticamente, ya que las elecciones del 28M las han ganado para el PP, en realidad los medios de comunicación y jueces ultras y de derechas.
De ahí la importancia de tener un canal de TV importante de izquierdas que haga frente a la manipulación y la desinformación de los medios de propaganda fascista en nuestro país. Por ello recomendaría a todas las lectoras y lectores de infoComún que se informen a diario a través de Canal Red, el gran medio que representa a la España republicana y antifascista, es decir, a los "26 millones de rojos fusilables" a los que se refería aquel general facha retirado.

